Private, 2020
House 8, 7 doors
Autor Javier J. Iniesta
Colaborador Marta Muñoz
Cliente Private
Localización Madrid
m2 120
Constructor Cristian
Fotografía José Hevia
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La transformación de esta vivienda en un edificio de 1913 en Madrid es una operación que trata de actualizar su programa a través de pequeñas intervenciones para la nueva familia que acoge. La operación principal es la intervención en las tres estancias que dan a la calle. Esas tres habitaciones, de dimensiones muy particulares (muy altas pero no especialmente grandes) están comunicadas por tres imponentes puertas de madera y vidrio, de doble hoja. La operación pasa por quitar esas puertas y rasgar en las paredes para hacer más grandes los huecos que dejan, y establecer una concatenación de estancias. Esta actuación tan aparentemente sencilla ha dinamitado la manera de usar la casa, y ha transformado además de manera radical su relación con la calle y los grandes árboles que llegan hasta las ventanas. Estas heridas que deja la ejecución de los huecos quedarán patentes en toda la casa con el uso de piezas cerámicas de gresite rectificado azul mate, dejando así constancia de los elementos intervenidos. De manera que las seis hojas sustraídas se convierten en dos grandes puertas de tres hojas cada una, que se adaptan como un guante a su nueva situación: los huecos que dejaba el muro de carga. Haciendo aparecer las dos piezas de dormitorio simétricas, una a cada lado del salón. Precisamente la decisión de no dejar una única estancia alargada como salón tuvo que ver con esta nueva ubicación del programa. Lo que queda de pared tras mover las puertas son los rincones, que se van especializando con distintos usos gracias a la aparición de los muebles, y ayuda a zonificar las distintas áreas: el universo de los niños a un lado, el de los adultos al otro, y en el centro donde se encuentran ambos mundos. Estas estancias interiores se han renovado usando el mismo acabado cerámico, pero blanco. El uso del blanco y del abedul ayuda a aportar luminosidad. Pero esta es una casa de 7 puertas… La séptima es invisible, apenas perceptible por una delgada grieta en una pared de la entrada. Es una entrada secreta al mundo de los niños.