Centro de Arte 2 de Mayo, 2021
Object 1, Entre
Autor Javier J. Iniesta
Cliente Centro de Arte 2 de Mayo
Localización Madrid
m2 1
Constructor Novodecor
Fotografía Maru Serrano
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Un museo de arte contemporáneo tiene una naturaleza cambiante, fluida y transformadora, como corresponde a una institución dedicada al arte por venir. En un texto publicado en su web al final del confinamiento, Manuel Segade, director del CA2M, afirmaba la necesidad de desautomatizar el proceso reciente de digitalización de nuestras relaciones y de desaparición de la posibilidad de poner nuestros cuerpos juntos, destacando la necesidad de reconstruir nuevos rituales, nuevos circuitos que permitan formar nuevas relaciones donde la sostenibilidad de la vida no esté necesariamente reñida con el goce de un lugar con un ritmo diferente a la vida cotidiana. Al CA2M le caracteriza un patrimonio singular de públicos habituados a utilizar sin impedimento los espacios liminales sembrados por todo el museo. Por eso, frente al lenguaje administrativo al que parece obligar la situación actual, el CA2M ha respondido a la provisionalidad de la emergencia desde junio de 2020 manteniendo una imagen hospitalaria y abierta, respondiendo a las preguntas: ¿cómo podemos diseñar sistemas de señalética COVID que reflexionen sobre el término distancia social, sus connotaciones y la manera en que los cuerpos interactúan en los espacios públicos?, ¿cómo podemos huir del tono imperativo y las "bandas" separadoras a las que nos estamos habituando en los últimos meses?, ¿cómo podemos generar un espacio, amable, cuidadoso, navegable y lúdico, a la vez que reflexivo? La nueva señalética del museo recogía ya entonces –en su primera fase, concebida por Murray Branding & Design– nuevas formas de comunicar las normas de distancia social de forma clara y directa, a través de un sistema que va más allá de simples indicaciones espaciales, invadiendo todos los espacios de circulación del museo. Para ello, se desarrolló un lenguaje visual y verbal que ayuda a incorporar al espacio las nuevas formas de movernos y relacionarnos, haciendo del cumplir las normas sanitarias una coreografía participativa. La segunda fase de experimentación con el diseño espacial del museo supone un paso más en la “desmilitarización” de los tránsitos y de las relaciones a partir de otros protocolos para los nuevos rituales del disfrute de lo común. Entre ha sido concebido por Studio Animal como una expansión vertical y volumétrica, ligera y reversible, que invita a la naturalización de los afectos en pandemia. En un marco institucional donde lo humano y lo no-humano están ya obligados a coexistir y funcionar en un mismo nivel, este proyecto convoca a diversos actores como agentes performativos del propio museo de igual a igual.Las interacciones entre obras de arte, personas, plantas y cosas cuestionan la limitación de una visión antropocéntrica del mundo. Entre consigue formalizar esa cohabitación de una forma desenfadada mediante una serie de estructuras de base esférica que balizan los espacios de tránsito del museo. Estos “tentetiesos” son actores performativos por su propia contradictoria complejidad: por un lado, hacen gala de una nitidez geométrica y de una calidez blanda al mismo tiempo; por otro, exhiben una inestabilidad que resulta cuestionada por su esbeltez, en una gramática espacial que acentúa su condición fondeada. Hitos, jalones, anclas o boyas de tierra firme, los actores parecen salidos de una película de ciencia ficción y resaltan ese aspecto del museo de arte contemporáneo como una máquina de producción de relatos especulativos. De hecho, su condición rodeable y circulatoria causa automáticamente comunidades espaciales de acogida, zonas de relación privada en el interior del espacio público del museo. Entre parece una suerte de Carnaval con paradas intermitentes. Algunos de los elementos tienen algo de fragmento procesional descontextualizado, de personaje en busca de autor. Otros hacen de la vegetación un interlocutor directo, moralmente irrenunciable. Aquellos que culminan en espejos constituyen dispositivos de ampliación de la percepción del lugar: a través de la mirada, la suma de los cuerpos reflejados iguala la vigilancia al goce de pertenecer, de formar parte de algo mayor. Como su propio nombre indica, la condición conjuntiva de Entre es intersticial: remite a los espacios liminales entre órganos en los cuerpos vivos o a los vacíos estructurales entre los puntos de una red. Una celebración de articulaciones nuevas en el cuerpo institucional del CA2M.